Franco Colapinto volvió a hablar sobre el momento de angustia que atravesó después del Gran Premio de Italia, donde un despiste cuando marchaba cuarto le impidió pelear por los puestos de privilegio y terminó en el noveno lugar. Durante un evento de Alpine en España, previo al Gran Premio de Madrid, el argentino explicó por qué no pudo contener las lágrimas durante la rueda de prensa posterior a la carrera.

“Es difícil de explicar, me salió de adentro. Yo soy así, no escondo nada. Fue un momento difícil, toda la carrera estuve angustiado porque sentís que era una oportunidad única”, recordó Colapinto. El piloto bonaerense reconoció que la situación lo golpeó especialmente porque nunca había estado tan cerca de luchar por un lugar entre los primeros de una competencia de Fórmula 1.

“Nunca había estado peleando ahí entre los tres primeros y cuando cometés un error así, obviamente te lastima a pesar de haber terminado noveno y sumando puntos”, explicó. Más allá del resultado final, Colapinto puso el foco en la sensación de haber desperdiciado una oportunidad que consideraba especial frente a los equipos más importantes de la categoría.

Colapinto ya piensa en una nueva oportunidad

El argentino también destacó la dificultad de competir directamente contra las escuderías de punta. “Cuando no peleás casi nunca, te sentís fuerte cuando te toca luchar con los coches de Red Bull, McLaren o Ferrari”, sostuvo. Sin embargo, aseguró que el golpe sufrido en Monza no le hará bajar los brazos y que confía en volver a tener una oportunidad similar.

“Haber tirado todo a la basura tan rápido me dio pena y bronca, pero seguramente ya vendrán más oportunidades”, afirmó Colapinto. Ahora, el piloto de Alpine busca dejar atrás lo ocurrido y concentrarse en la próxima cita, que significará además un desafío completamente nuevo para toda la parrilla de la Fórmula 1.

El nuevo circuito Madring, escenario del Gran Premio de Madrid, tiene 5,4 kilómetros y 22 curvas, con sectores urbanos y zonas especialmente exigentes. Entre ellas aparece la curva 12, conocida como “La Monumental”, que cuenta con unos 550 metros y un peralte del 24%. Colapinto y el resto de los pilotos deberán descubrir un trazado en el que ninguno compitió anteriormente.